Alerta alimentaria en España: retiran del mercado un salchichón ibérico por presencia de Salmonella


La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) emitió una alerta sanitaria por la detección de Salmonella en un producto de chacinería distribuido en al menos dos comunidades autónomas. Las autoridades recomiendan no consumir el producto y consultar a un médico ante cualquier síntoma compatible con la infección.
La alerta fue activada por las autoridades sanitarias de Castilla y León a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), el mecanismo oficial que permite la comunicación inmediata entre comunidades autónomas y el organismo nacional de seguridad alimentaria. El producto en cuestión es la Vela ibérica salchichón, de la marca Díaz.
Según informó la AESAN, la distribución confirmada alcanzó a las comunidades de Andalucía, Castilla y León, aunque el organismo aclaró que no puede descartarse que el producto haya llegado a otras regiones del país mediante redistribuciones secundarias. Las autoridades competentes de cada comunidad autónoma recibieron la notificación para proceder a la retirada del lote afectado de los canales de comercialización.
La salmonelosis se caracteriza por la aparición brusca de fiebre, dolor abdominal, diarrea, náuseas, vómitos, cefalea y mialgias. Los síntomas se manifiestan entre 6 y 72 horas después de la ingesta del alimento contaminado, aunque el período más habitual es de 12 a 36 horas, y la enfermedad suele extenderse entre 2 y 7 días.
La AESAN recomendó que quienes hayan consumido alguna unidad del lote afectado y presenten esta sintomatología acudan a un centro de salud. La mayoría de los pacientes se recupera sin tratamiento específico, aunque la deshidratación puede tornarse grave en niños pequeños, personas mayores e individuos con el sistema inmune comprometido.
En aproximadamente el 5% de los casos, la bacteria puede provocar una infección sistémica con complicaciones que incluyen meningitis, neumonía, endocarditis o artritis, con mayor incidencia en pacientes inmunodeprimidos. Las mujeres embarazadas, si bien no presentan mayor riesgo de contagio, sí tienen más probabilidades de desarrollar complicaciones si contraen la infección.
La Salmonella es una bacteria ubicua capaz de sobrevivir en condiciones muy diversas. Según datos de la AESAN, puede multiplicarse en un rango de temperaturas de entre 5 y 45 °C, con un óptimo de 35 a 37 °C, y tolera un amplio rango de pH. Esto le permite persistir en ambientes secos o de baja humedad durante meses o incluso años, lo que la hace especialmente difícil de erradicar en instalaciones de procesamiento de alimentos.
Si bien los alimentos más frecuentemente asociados a la enfermedad son los huevos crudos, las carnes de aves poco cocinadas y los lácteos no pasteurizados, los productos cárnicos curados como los embutidos también representan un vector de riesgo cuando los controles de higiene durante la producción son insuficientes.
La salmonelosis es la segunda zoonosis de transmisión alimentaria más notificada en humanos dentro de la Unión Europea, detrás de la campilobacteriosis, y la primera causa de brotes alimentarios en el bloque.
En 2020, la UE registró 52.702 casos confirmados, mientras que en España se notificaron 3.526 casos ese mismo año, una cifra que las propias autoridades reconocieron como potencialmente incompleta por el impacto de la pandemia de COVID-19 sobre los sistemas de notificación.
Fuente: www.clarin.com



